Señor Lim, tenemos que hablar

Sr. Lim, tenemos que hablar

“Tenemos que hablar”: Tres palabras que por sí solas son capaces de hacer echarse a temblar hasta al más fiero del universo, hasta al más tiburón de los negocios, hasta el más malo de la película. La escueta frase implica por sí misma cambios, terremotos drásticos para bien o para mal. Pues sí, Peter, tenemos que hablar.

Tenemos que hablar sobre los motivos que te hicieron interesarte por un deporte como el fútbol, un club casi centenario (en su momento), y con tanto arraigo a una tierra como es el Valencia CF. ¿Qué viste en nuestro club para firmar en Bankia la compra del 70,4% de las acciones del Valencia CF, en aquél lejano (y funesto) 24 de octubre de 2014? ¿Qué intereses tenías? ¿Por qué tuviste que aparecer en nuestras vidas?

Tenemos que hablar sobre tus primeros partidos en Mestalla, aquellas recepciones con la Avenida de Suecia repleta y tú saludando a la afición rodeado de escoltas como si fueras una estrella de rock. Eras popular, la gente te quería y aparentabas felicidad. ¿Ya no lo recuerdas, Peter?

Tenemos que hablar de poder. En un momento en que parecías mostrar desinterés en el club mediante una gestión deportiva más que discutible que conllevó la salida de Salvo, Rufete y posteriormente Nuno, capitalizas 100 millones para pasar a aumentar tu posición en el club hasta el 81%. Y en octubre de 2020 compras otro paquete de acciones. ¿Por qué esas ganas de acaparar? ¿Por qué te alejas cada vez más de nosotros?

Tenemos que hablar de fútbol. ¿Te gusta este deporte, Peter? ¿Por qué ni siquiera en las épocas buenas aparecías más por el templo de Mestalla? ¿Por qué hay épocas con cierta delegación en personas de fútbol como Salvo, Rufete, García Pitarch o Mateu Alemany, con otras donde acaparas todo el poder y te rodeas de mediocres futbolísticamente hablando? ¿Por qué no aprovechas tu amistad con gente del fútbol para hacer que el club del que eres máximo accionista pueda crecer? ¿Por qué compras un club de fútbol y lo gestionas de una forma donde parece que los resultados deportivos no son lo importante? ¿Por qué has pasado de invertir 40 millones en Guedes, a vender todo lo posible y no reforzar al equipo?

Tenemos que hablar, aunque tu política de comunicación no lo contemple. ¿Por qué te has dirigido a la afición únicamente una vez en los últimos 8 años? ¿Por qué no os acercáis más a la afición a través de los medios nacionales y locales? Como diría el rey emérito, pero en sentido opuesto: “Peter, ¿Por qué no nos hablas?” 

Tenemos que hablar de futuro. Peter, estás demostrando que te has cansado del Valencia CF. Ni te interesa ni te esfuerzas, simplemente lo estás dejando caer, y debes saber que esto no es una empresa más. Puedo comprender que no entiendas nuestro sentimiento, pero no puedo aceptar que nos quieras hundir.

Tenemos que hablar de tus acciones. Peter, por tu bien y el del Valencia CF, tienes que deshacerte de ellas. Ser el máximo accionista del Valencia CF sería un orgullo y un honor para muchísimas personas, y tú lo estás convirtiendo en una pesadilla para todos. Has dejado el listón tan bajo que parece imposible que el que llegue lo vaya a hacer peor que tú, y eso era difícil viniendo de donde veníamos.

Mientras tanto, ya que imagino que es un proceso arduo, complejo y largo en el tiempo,  tenemos que hablar si me permites la licencia: Existe una agrupación de valencianistas que están haciendo las cosas bien por conseguir un futuro mejor para el club. De momento, tienen el objetivo de conseguir agrupar el 5% de las acciones del club. Como tú posees más del 84% de acciones, no creo que te suponga mucho agrupar el 4% de ellas y así sumarlas a las de cientos de valencianistas que ya lo han hecho. Tus acciones seguirán siendo tuyas, te puedes desagrupar cuando quieras y el proceso es totalmente gratuito. Su nombre es Libertad VCF.

Piénsatelo, Peter.

Fdo. Edu B.

Recuerda que puedes Agrupar tus Acciones totalmente gratis para ayudarnos a fiscalizar a Meriton y también puedes asociarte por sólo 1€ al mes y ayudarnos a liberar al Valencia CF.

Si yo fuera presidente…

Si yo fuera presidente del Valencia CF


Cuando yo era un mocoso, a mediados de los ochenta había un programa en el segundo canal de Radio Televisión Española (solo existían esos dos) que se llamaba, “Si yo fuera presidente”. Era un programa de entrevistas intercaladas con actuaciones musicales en directo; pero el principal actor en cada emisión era la gente, los ciudadanos de a píe, personas anónimas que sustentaban aquella televisión pública. Esa gente que se dedicaba a cualquier cosa era la protagonista e incluso formulaba cuestiones al Gobierno.

si yo fuera presidente del valencia cf


Si yo fuera presidente del Valencia, señor Anil Murthy, estaría más cerca de la afición, trataría de entenderla, me impregnaría de su ilusión, mamaría de su sabiduría y experiencias… la escucharía; pero lo haría de verdad, de corazón sin falsos postureos. Porque el Valencia Club de Fútbol no es una red social ni tampoco es una empresa al uso. Vendría a servir y no a servirme.


Si yo fuera presidente del Valencia, lo segundo que haría es rodearme de
buenos profesionales porque lo que buscaría son éxitos
. Y con éxitos me
refiero a competir. En el mundo del deporte casi diría que se pierde más que se gana, campeonar sólo lo logra uno. Si tú haces un equipo competitivo, lo demás vendrá rodado.


Tendrás más abonados, más niños valencianistas (el futuro), una academia
más potente, venderás más camisetas, más publicidad, más repercusión
mediática y social, más respeto y reconocimiento, etc… Un club de fútbol lo que busca al fin y al cabo es, hacer feliz a la gente.


Si yo fuera presidente del Valencia, tendría un despacho con paredes de cristal, como el que tenía Perry White en su Daily Planet. Trataría de ser lo más transparente posible para mis accionistas, socios y aficionados, también para las instituciones, prensa; para el mundo entero.


La opacidad es oscuridad y en la oscuridad no se trabaja bien. Uno apenas se ve. Hay que correr las cortinas, dejar que entre la luz y es una lástima que no se aproveche la que tenemos en Valencia, porque como dijo Sorolla, ésta es difícil de olvidar.


Si yo fuera presidente del Valencia, lo primero que haría es saber dónde estoy y a quién represento. Como dijo en su primera emisión aquel presentador, Fernando García Tola “le pediría al director de televisión que me diese un programa en el que comparecería completamente desnudo, llevando en un bolsillo la verdad y en el otro la humildad”.

Fdo. Jávur Martinezson
Socio de Libertad VCF


Recuerda que puedes Agrupar tus acciones del Valencia CF y hacerte soci@ de Libertad VCF.

La fórmula mágica para librarnos de Peter Lim

Si está aquí seguramente sea porque usted está hasta las gónadas de Peter Lim y Jorge Mendes.

Puede que esté buscando con ojo crítico las costuras a la «fórmula mágica» o simplemente es de los que creen que alguien, el mágico inversor valencianista de la terreta que se crió entre campos de naranjos y paellas domingueras sin pimiento morrón (¡Puaj! ¡Con pimiento siempre!), va a venir a salvarnos de los cocos singapurenses.

Ya sea usted de esos que he nombrado o de cualquier otro perfil valencianista… tengo dos noticias para usted, la buena y la mala.

LA MALA NOTICIA

La mala noticia es que hay que «mover el culo». No le digo a usted que vaya a tener que correr una media maratón, tampoco que tenga que estar con una furgoneta al ritmo de «el afilaóooo» a las 2 de la tarde paseándose por Valencia. Con algo tan sencillo como hablar con las personas de su entorno, algo tan elemental como llamar a un compañero de trabajo con el que hace tiempo que no habla, sólo con eso: basta. Con ello va a ganar varias cosas que le voy a comentar a continuación

– Va a hacer nuevos amigos y se va a reencontrar con gente con la que hace tiempo que no hablaba.

– Va a desarrollar sus habilidades sociales: siempre puede ponerlo en su Currículum.

– Pero lo último… lo más importante: si un día el Valencia CF desaparece, va a tener la conciencia muy tranquila, tan tranquila como la tengo yo y otros cientos de valencianistas que peleamos día tras día. Pero no queda ahí la cosa… sino que si por el contrario, conseguimos que el Valencia CF siga vivo: será gracias a usted. La mala noticia no resultó ser tan mala, ¿Verdad?

LA BUENA NOTICIA

La buena noticia es que es posible y depende sólo de la afición del Valencia CF. Ese truco de magia existe y tiene nombre y apellidos.

Aquí le dejo la ficha técnica del producto, del kit «magia borrás» valencianista:

Nombre: Cinco Por Ciento
Apellido: Acción Social de Responsabilidad
Altura: 180.000 acciones agrupadas
Edad: Unos mesesitos

acción social de responsabilidad peces libertad hacia el cinco  por ciento

Ahí tiene usted la fórmula mágica para librarnos de Peter Lim. Para ello, lo único que hace falta es unión y «mover el culo» como ya le dije.

La unión de todos los accionistas que conoce, de todos los accionistas que conocen sus conocidos y así en una cadena que se extienda hasta todos los accionistas del Valencia. No hace falta ni si quiera que todos nos unamos, con un tercio hay suficiente.

Con ese 5% podemos plantear una Acción Social de Responsabilidad y con ello, podemos hacer que estas personas que se ríen del valencianismo se sienten en un juzgado y paguen por todo lo que han hecho.

No hace falta más señor/señora, todo depende de USTED. Si quiere mover el culo todavía un poco más lo tiene muy sencillo: asóciese a Libertad y liberemos el Valencia juntos.

Firmado:
José Manuel Carpio
@GranainoChe

Carta abierta al Sr. Tebas

Sr. Tebas, se ve que usted no ha leído El Libro Negro de Meriton

Señor Tebas, me gustaría poder enviarle para su lectura El Libro Negro de Meriton elaborado por la Asociación Libertad VCF, aunque si lo desea y con su sueldo puede encargarlo directamente a la editorial Vinatea y de paso contribuir a fines solidarios, aquí le dejo el link: https://editorialvinatea.com/producto/101-paginas-del-libro-negro-de-meriton/

Escudo Meriton Holdings

Dicho libro, que ha sido realizado humildemente pero con gran esfuerzo por nuestra asociación, contiene un total de 101 tropelías cometidas por la gestión de su defendido Peter Lim.

El respeto se gana, y no sólo se gana con resultados económicos y deportivos (que tampoco es el caso).

La única verdad que ha dicho, es que Peter Lim fue recibido con gran ilusión y credibilidad por una gran parte de la afición. Nunca ningún presidente de esos que dice usted que no le llegan a la suela de los zapatos, lo tuvo tan sencillo para hacer las cosas bien para el club, si hubiese de verdad tenido intención de hacerlas.

En el libro hay una amplia descripción de afrentas en cuanto a las formas, pero también de la pésima gestión deportiva y económica. Pero por si acaso no tiene tiempo de leer, se lo pondré sencillo y le haré un resumen con datos objetivos. Algo de lo que usted parece carecer al opinar sin datos de la gestión de Peter Lim durante sus 7 años en el Valencia.

¿Paciencia dice? ¿No son suficientes 7 años para juzgar la trayectoria de su defendido Peter Lim en el Valencia CF?

Paso a citarle algunos de sus logros:

En la parcela económica, la deuda se ha incrementado con el Señor Lim en 99.261.000 euros, a pesar de la quita de 60 millones de euros y la capitalización de jugadores que se auto compró mediante la ampliación de capital con acciones del Valencia.

Otros datos económicos que seguro usted entiende, aunque parece que no quiera analizar, son la ratio de endeudamiento que con Lim ha pasado en la temporada 2013-2014 del 7,22 % a una ratio de 12,38 % en la temporada 2019-2020. Lo que significa que por cada euro perdido la deuda solicitada es de 12,38 euros.

El patrimonio neto de 58.482.000 euros se ha reducido a 40.291.000 euros. El Valencia presupuesta para el ejercicio 2020/2021 unas pérdidas de 26.431.00 euros, por lo tanto de cumplirse este resultado en las cuentas del próximo ejercicio el patrimonio neto de Valencia CF será de 13.860.000 euros y entrará en causa de disolución. Todo ello a pesar de haber vendido (en algún caso malvendido o regalado) muchos jugadores en las últimas temporadas, por una mala gestión deportiva que a su vez ha generado la consecuente merma de ingresos. Por lo tanto debemos analizar la gestión deportiva pues la misma es una de las causas que ha generado a su vez esos pésimos resultados en lo económico en un círculo vicioso que se traduce en la peor gestión en la historia del Valencia.

En la parcela deportiva, de las últimas 23 temporadas del Valencia CF, el club logró clasificarse en competiciones europeas en 19. Tres de las cuatro en las que no se logró dicha clasificación tienen un claro culpable: La directa administración del señor Peter Lim. ¿De qué suela de zapatos está hablando en la parcela deportiva?

En la temporada 20-21, el VCF ha completado la peor primera vuelta de la historia de la Liga de 3 puntos, por lo que la evolución del equipo apunta a una nueva exclusión de las competiciones europeas.

La obligación económica de reducir presupuesto y malvender jugadores no es algo que haya aparecido de repente “hago chas y aparezco a tu lado”. Proviene de una lamentable gestión deportiva y social, lo que ha provocado la lógica desafección. Una afección a la gestión de Lim de la cual le informo, que salvo el milagro de los peces y los panes, es irrecuperable.

Además de hundir al equipo en 4 de las 7 temporadas de gestión del Señor Lim, el ego del mismo le ha impedido pronunciar la palabra PERDÓN. Le vuelvo a pedir que revise el libro negro, que lea las continuas faltas de respeto a la afición. De ese modo si utiliza mínimamente la objetividad, entenderá porqué se han cambiado los aplausos iniciales al llegar Lim, en un grito claro y contundente de la afición valencianista: Señor Lim, váyase. #LIMGOHOME. Y no, no nos venda tampoco que es «racismo», que ya le conocemos.

Señor Tebas, hágale un favor al fútbol español y no defienda la pésima gestión de su ahora amigo Lim, que objetivamente y con datos en la mano, no es más que un bochorno detrás de otro, convirtiendo un club que competía con los mejores en una sombra amorfa de sí mismo. No sólo eso, sino que el Valencia CF, a día de hoy, está en claro riesgo de desaparición por una mala gestión económica y peleando por no descender.

La suela de los zapatos no es la que usted quiera, es la que dictan los datos objetivamente. Lim no debería pisotear más con la suya el escudo del Valencia.

Si le importan los clubes de la liga que dirige, hágale un favor a la misma y ayude para que el señor Lim deje de gestionar uno de los clubes más importantes de la misma y así éste vuelva de nuevo a manos de su afición.

Amunt Valencia!

David Núñez
Vicepresidente de Libertad VCF

Un día más, un día menos

Un día más, un día menos

La batalla por la supervivencia se ganará si somos constantes y en mi línea del frente quiero personas consecuentes y perseverantes como Libertad VCF.

Ante la tesitura de mi primer texto en esta página, voy a ignorar directamente la famosa advertencia que pronuncia el Señor Lobo en Pulp Fiction tras escuchar la admiración por el acondicionamiento del vehículo del crimen. Si Libertad VCF no existiera, habría que inventarla. Y, en la línea de otras citas célebres, hay que decirlo más.


El entorno valencianista, ante la deserción de algunas organizaciones que deberían haber ejercido ese liderazgo, estaba necesitado de una movilización potente contra la infamia que representa el secuestro de nuestro club por parte de Meriton.


Éramos muchos los que, además de seguir haciendo nuestras aportaciones particulares a la causa, echábamos en falta un instrumento que superara las acciones aisladas y diera continuidad a la lucha. Mi agradecimiento más sincero a quienes lo han hecho posible. Sin duda, su arrojo ha servido para ir arrastrando a cada vez más gente hacia la tan necesaria confrontación con los sátrapas.


Libertad VCF ha contribuido decisivamente a que la vía de la confrontación, silenciada por los principales medios de comunicación valencianos hasta hace bien poco, pueda coordinar sus recursos de una manera intensa.
Constituye la alternativa de la DIGNIDAD de quienes no estamos dispuestos a vivir nuestra pasión valencianista desde una posición de sumisión a quienes han venido a ciscarse en el club.


Ha unificado esfuerzos dispersos, ha atraído aportaciones desde la humildad de solicitar la cooperación y, en definitiva, ha logrado introducir en la agenda un debate imprescindible para el futuro de la entidad: Lim o VCF.


Hace menos de un año, esta disyuntiva no estaba tan clara para una parte de la grada, que pitaba a los que protestábamos contra Meriton. Se aproxima la segunda oportunidad (y puede que la última, ya que el tiempo para la salvación se nos acaba) para que quienes entonces consumieron los anabolizantes del resultadismo superficial (se acabaron pronto) y luego los barbitúricos de la resignación se rediman y –ahora sí- pongan de su parte para hacer sentir a Meriton la indignación y el desprecio sin contemplaciones que merecen sus actuaciones.


Pero, para que la presión popular surta efecto, hay que tenerlo tan claro como los integrantes de Libertad VCF. Desde que leí sus entrevistas, me sentí totalmente identificado con la rotundidad mediante la que pusieron negro sobre blanco el diagnóstico principal: Meriton significa la muerte del VCF y, cuanto más tardemos en actuar, más cerca nos encontramos de ella.


Así que centremos el foco. Hablar demasiado de fútbol, con la parcela deportiva controlada por Murthy (lo cual supone un oxímoron en sí mismo), es contrarrevolucionario. Es cierto que estamos bordeando los puestos más peligrosos de la clasificación. Pero, en el peor de los casos, un descenso, con ser grave, resulta reversible. Por el contrario, continuar con Meriton indefinidamente conlleva una metástasis que acabará requiriendo la eutanasia de nuestro club. Desconfiad de los que señalan a los futbolistas (el que hace lo que puede no está obligado a más) de un equipo en el que, cuando el entrenador quiere hacer un proyecto fuerte, lo echan; y, cuando se desea ir, lo ratifican. Su discurso es el de enfangar a la afición en estériles cuitas secundarias para que quienes han protagonizado este desaguisado se sigan yendo de rositas a costa de la salud cada vez más maltrecha del VCF.


Nadie de nosotros se hizo, cuando era pequeño, del Valencia para seguir a un equipo desnaturalizado como escaparate de una agencia internacional de transacciones de futbolistas. De la misma manera que nadie se hubiera aficionado a un club que se dedicara exclusivamente al amaño de partidos para una red de apuestas.


Es esta –y no otra- la naturaleza de la denigrante jugarreta que supuso el proceso de venta y nunca fue explicitada en estos términos. ¿Pensáis, acaso, que alguien habría comprado este producto si se hubieran conocido sus condiciones con transparencia? Constituye la inversión total de los valores por los que fue fundada esta entidad hace más de cien años.


Por consiguiente, los de Libertad VCF aciertan de pleno en ir con todo contra Meriton. Años de buenas intenciones no han servido más que para coleccionar humillaciones y relativizar la esquilmación sistemática del club.
No es posible ningún pacto que se asiente sobre la mentira y la provocación, que son las divisas de la actual dirigencia. Como señaló Winston Churchill: “no puedes razonar con un tigre cuando tienes tu cabeza en su boca.”
Por eso, es genial tener a estos chavales al lado a la hora de emprender la ofensiva final contra Meriton. Ellos no secundan como autómatas los acríticos mantras cuñadistas de quienes, por intereses espurios, temen que finalice la ocupación del VCF: “es que ellos los pusieron y tú no”, “¿qué otra cosa se podía hacer?”, “Layhoon no era tan mala”, “tú lo que quieres es que vuelva Llorente”, “si quitaran a Murthy y pusieran un valenciano, la cosa iría mejor…”, “están rebajando la deuda” y más ponzoña intelectual de este paupérrimo nivel.


Tened claro que la red de blanqueo de Meriton, cada vez más exigua e histriónica pero todavía en posesión de algunos resortes mediáticos estratégicos, ya está preparando el argumentario con el que seguir escurriendo el bulto y contribuyendo a esta degeneración sin límites del VCF. Por lo tanto, tenemos que estar prevenidos para contrarrestarla como un solo hombre.


Ahora van a afirmar que los que protestamos contra Meriton queremos que el VCF pierda, que hay que animar (te lo espetará –no lo dudes- gente que nunca alzó la voz en Mestalla para levantar la moral de los jugadores) para no descentrar al equipo, etc. Son los mismos que analizan la situación del club como si las decisiones que toman los singapurenses tuvieran algún sentido racional, más allá de seguir aprovechando comisiones, sueldos estratosféricos para incompetentes de libro y los servicios del club para sus prebendas particulares. No decirle a la afición a las claras que esto es una alevosa y legendaria tomadura de pelo representa un delito de leso valencianismo. Y comparar la vocación y la catadura moral de esta banda que nos ha tocado sufrir con cualquier directivo anterior, sea el que sea (y mira que los hemos tenido malos…), es de una perversidad manifiesta.
Si las protestas contra Meriton en Mestalla (perfectamente compatibles con animar a este Valencia de peluche que han perpetrado) son cosa de cinco minutos atronadores y luego se desventan como la gaseosa, progresivamente y entre la indiferencia general, habremos desperdiciado una de nuestras cartas ganadoras en este combate: la de la revuelta de masas para internacionalizar el conflicto con imágenes impactantes. No le demos ese balón de oxígeno al enemigo. Así que recordémoslo: no se puede jugar con su tramposo lenguaje, pues estructura los marcos mentales a su favor. En contraposición, pongamos en valor dos hechos incontrovertiblemente correlacionados: nadie quiere al Valencia más que nosotros y Meriton lo está destruyendo.


Esta batalla por la supervivencia solo la vamos a ganar si somos constantes. Y en mi línea del frente quiero a personas tan consecuentes y perseverantes como las que forman parte de Libertad VCF. Valencianistas que no van a recular en esta lucha contra Meriton y por la democratización del club. Tampoco –ya lo han dicho- ante unos eventuales buenos resultados (esto es clave para quienes consideramos que seguir a un equipo de fútbol no es lo mismo que ser fan de Justin Bieber).
Ponerse en la primera línea exige una gran responsabilidad para Libertad VCF. Pero también para los colectivos y los particulares que colaboramos con ellos y también lo haríamos con otros grupos que nos pidan su ayuda para enfrentarse a Meriton. No nos podemos conformar con pedirles que no nos fallen, sino que tenemos que estar codo con codo para apoyar a nuestros luchadores y evitar que los momentos de desánimo, que también los habrá en este contexto tan complejo, puedan hacer mella en ellos.
Es la suma de voluntades individuales la que tiene que acabar con esta pesadilla. 

No compres el mensaje de la resignación y rebélate contra la injusticia de ver al VCF ultrajado por Meriton. No esperes la llegada del mirlo blanco porque nadie nos va a regalar la libertad. La vamos a tener que arrancar nosotros con cualquier medio que tengamos a nuestra disposición. Hasta que, por clamor popular, se desborde. PEL VCF, TOT!

Firmado: Simón Alegre, accionista del Valencia C.F.

El mito de Uróboros y la eterna destrucción

El mito de Uróboros y la eterna destrucción

De cómo el Valencia es capaz de pasar del cielo al infierno en un ciclo infinito

Cuenta la leyenda, que Uróboros era un dragón con silueta de serpiente, que se comía a sí mismo por la cola.Su significado remite a la naturaleza cíclica de las cosas y a la idea del eterno final, eterno retorno y eterno comienzo.

¿Pero qué tiene que ver esto con el Valencia CF? Pues mucho, y no sólo con el Valencia, sino con el ser humano en general. Estamos hartos de ver este comportamiento secuencial de eterna destrucción cuando las cosas se estabilizan y van bien. Lo vemos en la economía, lo vemos en la política, lo vemos, en el Valencia CF. Cuando el ser humano cubre sus necesidades básicas siempre busca un siguiente escalón, en una pirámide de avaricia que nunca parece llegar a su fin, y que casi siempre tiene un final muy parecido: una crisis.

Porque sí, porque el Valencianista no casa con la idea de la estabilidad, porque al aficionado medio le importa más bien poco si el Valencia CF es sostenible en el tiempo, o si por el contrario, es una bomba a punto de estallar. Debemos madurar y debemos empezar a dejar de creer en salvadores y en héroes de mentira, debemos de saber qué es de lo que siempre hemos pecado y debemos de educar a nuestros hijos para que no caigan en el error en el que nosotros ya hemos caído: el triángulo del Fraude. Triángulo que sigue tres fases muy claras (motivación, oportunidad y justificación), y en el que la mayoría del Valencianismo se ha visto inmerso alguna vez. Hoy estamos en la fase tres: justificación. Pero como bien se indica en la siguiente imagen, pronto alguien querrá que pasemos a la fase uno.

Pasó con todos los vendedores de crecepelo que vendieron al Valencianismo un futuro mejor, para luego comprobar, que se daba un paso más hacia el precipicio de la desaparición. Pero no, toda la culpa no es de quien engaña, también, es de quien se deja engañar:
Meriton… no vino por casualidad precisamente. Firmar un contrato sin garantías… no se hizo por torpeza. Las cartulinas verdes… no se levantaron solas, y la “WAR”… no se orquestó de la nada.

Maduremos, pero sobretodo, no olvidemos el pasado. No olvidemos, que los mismos que han engañado al Valencianismo una y otra vez siguen ahí, agazapados, esperando su turno.

Esperando, que el dragón de Uróboros vuelva a dar la vuelta completa.

Firmado: José Manuel Carpio

El modelo del fútbol actual o cómo exprimir el fútbol para hacer zumo de millones.

Llevamos años en el Valencia CF sufriendo gestiones deportivas lamentables, además de una deuda millonaria.

Llevamos años en el Valencia CF sufriendo gestiones deportivas lamentables, además de una deuda millonaria.

Exprimir significa extraer el jugo de un alimento, apretándolo y retorciéndolo, algo que a priori no es malo, hasta que vemos como queda la fruta después de ser exprimida. Y así es como temo que quede mi equipo, el Valencia CF, después de años siendo exprimido por personajes de intereses oscuros; reseco, destrozado, para tirar a la basura… 

Muchos creían que la entrada de inversores y grandes accionistas al fútbol significaba dar un salto en la profesionalización, y no hablo de los jugadores, sino de todo esa parcela deportiva que engloba profesionales del scouting, analistas, ojeadores, etc… Estados Unidos no es Europa, y lo que allí ha funcionado con su cultura comercial y del marketing, aquí no encaja, porque además, se ha hecho mal, en Europa no se ha intentado profesionalizar el fútbol, sino exprimirlo. 

Y sí, soy un romántico, pero si se va a importar el modelo americano y perder todo ese halo que envuelve nuestro deporte favorito, que se haga al completo. Allí, en la NBA y NFL, los traspasos de jugadores no funcionan como en Europa, en el “país de las oportunidades”, los deportistas firman un contrato que les vincula a la liga, no al equipo, lo que evita que haya mercadeo, ya que los jugadores son libres de marcharse a otra franquicia. Esto produce que los inversores quieran obtener beneficios consiguiendo rentabilidad económica y deportiva en las franquicias, centrando sus esfuerzos en ello.

En Europa hemos querido importar solo lo malo, la entrada de grandes inversores pero permitiendo que los traspasos los sigan negociando los clubes, ahora controlados por propietarios con ganas de hacer caja. Creería en el despiste inocente, si no fuera por los numerosos casos de corrupción en la FIFA, UEFA y Federación. ¿Y cuál ha sido el resultado? Un deporte desigual, desvirtuado, convertido en un negocio que se utiliza para blanquear dictaduras o enriquecer los bolsillos de magnates que han hecho su fortuna a costa del sudor de otros. 

La fórmula es muy sencilla, los traspasos de futbolistas generan comisiones millonarias, comisiones que cobran las agencias de representación y se reparten los accionistas de esa agencia. ¿Pero qué pasaría si esos accionistas fueran a su vez propietarios de un club que ficha y vende jugadores representados por la agencia? Ahí está el negocio. Es ilegal, diréis muchos. Puede, pero ¿Y si esa participación en el capital de la agencia se produce mediante sociedades pantalla, testaferros por aquí y paraísos fiscales para allá? Pues que tenemos el modelo actual de muchos equipos de fútbol. 

Esto implica que el interés principal del propietario de un equipo de fútbol no sea el rendimiento deportivo, sino comprar y vender jugadores que le puedan reportar beneficios. Así se desvirtúa completamente el sentido del deporte, que es mejorar. Este es el resultado de abrazar la entrada de inversores sin control al fútbol. Este es el resultado de acabar con la democracia en los equipos.

La democracia en el fútbol, es decir, que los socios y aficionados sean los propietarios de los equipos, no implica una mala gestión. Nos han querido transmitir esa idea por la cuantía de deudas que atesoraban los clubes de fútbol españoles cuando estos aún funcionaban de forma democrática, sin dueños. En Alemania, en lugar de arrebatarle los clubes a su afición se optó por un modelo mixto en el que mínimo el 51% de acciones quedaba en manos de la afición, pero el resto quedaba abierto a inversores de todo tipo. No creo que la entrada de inversores sea mala, siempre y cuando sea para mejorar los clubes, y está demostrado que el modelo alemán ha sido todo un éxito: estadios repletos, una liga en auge y equipos ricos y saneados. El Borussia Dortmund mismamente, bajo este modelo pasó de estar cerca de la quiebra a repartir dividendos que ascienden a 30 millones en los anteriores ejercicios. 

El fútbol debe volver a sus aficionados para salvar este bonito deporte que nos une a todos, y oye,  ¿Por qué no empezar por el Valencia CF? #PrendeLaLlamaValencianista.

Firmado: José Benítez